Autoridades iraníes advirtieron que funcionarios de Estados Unidos e Israel podrían convertirse en objetivo en “cualquier parte del mundo”, incluidos sitios turísticos. La declaración incrementa la preocupación internacional al abrir la posibilidad de ataques fuera de Medio Oriente.
En respuesta, el gobierno de Donald Trump anunció el envío de más fuerzas a la región: tres buques de asalto anfibio y alrededor de 2,500 infantes de Marina adicionales. Sin embargo, el propio mandatario señaló que se analiza reducir operaciones militares tras alcanzar objetivos estratégicos.
IMPACTO ECONÓMICO
La tensión ha provocado volatilidad en los mercados:
- El petróleo Brent superó los 112.91 dólares por barril.
- El WTI alcanzó 98.32 dólares por barril.
Este aumento influyó en la caída del mercado bursátil estadounidense, lo que llevó al gobierno a levantar sanciones sobre petróleo iraní transportado en buques, buscando contener el alza de combustibles. El canciller iraní, Abbas Aragchi, afirmó que Irán no ha cerrado completamente la vía, pero impuso restricciones a países involucrados en ataques. Señaló disposición para permitir el paso seguro a naciones como Japón, siempre que se coordinen con Teherán.
ATAQUES RECIENTES
La región sigue activa con hechos que elevan la tensión:
- Misil impactó en Jerusalén Este, sin víctimas.
- Arabia Saudí interceptó 20 drones.
- Israel reportó nuevos ataques desde Irán tras una ofensiva aérea sobre Teherán durante el Año Nuevo persa.
DIFERENCIAS ENTRE ALIADOS
Donald Trump criticó a la OTAN y a países como Japón, Australia y Corea del Sur por no sumarse a la coalición militar, calificándolos de “cobardes”. También afirmó que “sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel”. El conflicto combina amenazas internacionales, movimientos militares de gran escala, impacto directo en el precio del petróleo y diferencias entre aliados. Por ahora, no hay señales claras de una reducción inmediata de la tensión.