El sistema de defensa israelí logró neutralizar un ataque con misiles lanzados desde Irán hacia Tel Aviv. Los proyectiles portaban ojivas de racimo, diseñadas para dispersarse en múltiples explosivos, lo que aumentaba su capacidad de daño.
CONTEXTO DEL ATAQUE
La ofensiva se produjo como represalia tras la muerte de altos funcionarios iraníes, entre ellos el ministro de Inteligencia Ismail Khatib y el jefe de seguridad Ali Larijani. La Guardia Revolucionaria calificó la muerte de Larijani como “fuente de honor y fortaleza”. El presidente Masud Pezeshkian advirtió que “una severa venganza aguarda a los terroristas criminales”.
ESCALADA REGIONAL
El ataque contra Tel Aviv se suma a incidentes recientes, como el impacto de misiles iraníes en la refinería de Haifa, que provocó daños materiales y cortes eléctricos. La tensión genera preocupación internacional por la seguridad energética y la estabilidad en Medio Oriente.