Imágenes difundidas muestran cómo depósitos de petróleo y zonas industriales de la capital iraní fueron alcanzados por bombardeos atribuidos a fuerzas israelíes y estadounidenses. Las explosiones desataron incendios masivos que tiñeron el cielo de rojo.
La destrucción de infraestructura crítica ha agravado la crisis energética en Irán. Millones de personas enfrentan cortes de electricidad y escasez de combustibles, mientras hospitales y servicios básicos operan bajo condiciones extremas.
EL IMPACTO EN LA POBLACIÓN
Vecinos de Teherán reportan escenas de caos: familias evacuando, columnas de humo visibles desde kilómetros de distancia y un ambiente de miedo constante. Organismos internacionales advierten sobre el riesgo de una emergencia humanitaria sin precedentes.
Este episodio marca el octavo día de enfrentamientos, en un contexto de creciente tensión regional. Analistas señalan que la ofensiva contra zonas industriales busca debilitar la capacidad logística de Irán, pero también incrementa el costo humano y social del conflicto.