Karla Homolka y Paul Bernardo fueron conocidos mediáticamente como los “Barbie y Ken asesinos” por su apariencia física y por la gravedad de los crímenes que cometieron en Canadá. Detrás de esa imagen pública, las investigaciones revelaron agresiones sexuales y al menos tres asesinatos, incluido el de la hermana menor de Homolka. La nota de La Tercera advierte además que el caso incluye hechos de violencia explícita.
Según el recuento publicado por La Tercera, Karla Homolka conoció a Paul Bernardo en 1987, cuando ella tenía 17 años y él 23. Con el tiempo iniciaron una relación que avanzó rápidamente. El artículo también reconstruye antecedentes personales de ambos y menciona que, antes de ser identificado, Bernardo ya era buscado por la policía como el llamado “violador de Scarborough”.

EL INICIO DE LOS CRÍMENES Y LA GRABACIÓN DE EVIDENCIAS
El texto detalla que la pareja participó en delitos que incluyeron agresiones sexuales y que parte de esos actos fueron grabados por ellos mismos. Uno de los episodios más impactantes fue el crimen contra la hermana menor de Homolka, ocurrido en diciembre de 1990, en un contexto inicialmente presentado como un accidente ante familiares y autoridades. Con el tiempo, esa versión se derrumbó al avanzar la investigación.
Más víctimas, errores en la investigación y una larga búsqueda policial
Después de ese primer caso, Homolka y Bernardo continuaron cometiendo delitos contra otras jóvenes. La investigación policial enfrentó obstáculos, incluidos errores en testimonios sobre el vehículo de los captores en uno de los secuestros, lo que retrasó que Bernardo fuera vinculado de forma inmediata como principal sospechoso. Mientras tanto, la pareja mantuvo su vida pública e incluso celebró su boda.

LA CAÍDA DE LA PAREJA: CONFESIONES, ADN Y VIDEOS
La caída del caso se aceleró en 1992 y 1993, cuando el nombre de Bernardo volvió a cobrar fuerza en las pesquisas. Según el recuento, la identificación mediante ADN resultó clave, pero también fue determinante la colaboración de Homolka con la fiscalía, en el marco de un acuerdo judicial. Más tarde, la entrega de grabaciones de los crímenes fortaleció la evidencia contra ambos.
Condenas y qué pasó después con Homolka y Bernardo
Homolka recibió una pena de 12 años de prisión a cambio de su cooperación con las autoridades. Bernardo, en cambio, fue condenado a cadena perpetua en 1995 y, de acuerdo con la nota, no ha obtenido libertad condicional. Homolka salió de prisión en 2005 con restricciones, y años después volvió a generar polémica pública cuando se conoció su participación como voluntaria en una escuela en Montreal.

El documental que retoma el caso en streaming
El caso volvió a circular ampliamente por el documental “Ken y Barbie asesinos: las cintas perdidas” (2021), mencionado por La Tercera como disponible en MAX y dirigido a público adulto. La producción revisita el expediente y el impacto mediático de una historia que sigue siendo una de las más perturbadoras de la crónica criminal canadiense