La explosión de un puente en Puerto Vallarta, presuntamente realizada por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), dejó incomunicadas a varias familias que transitaban por la zona. El hecho generó alarma entre residentes y turistas, quienes quedaron atrapados sin posibilidad de salir o ingresar a la ciudad.
Vecinos y visitantes reportaron momentos de pánico y confusión. Algunos señalaron que la detonación ocurrió de manera sorpresiva, obligando a quienes se encontraban cerca a buscar refugio. La incertidumbre se extendió rápidamente en redes sociales, donde circularon imágenes y testimonios del bloqueo. Elementos de seguridad acudieron al lugar para resguardar la zona y comenzar las investigaciones. Se desplegaron operativos para garantizar la seguridad de los afectados y restablecer la circulación. Sin embargo, el cierre del puente complicó la movilidad y generó un ambiente de tensión en la región.
El ataque no solo afectó a las familias atrapadas, sino también a la dinámica turística y comercial de Puerto Vallarta. La interrupción del tránsito en una vía clave incrementó la preocupación sobre la seguridad en destinos turísticos de Jalisco.