La subcultura therian, integrada por personas que sienten una conexión espiritual o psicológica con un animal específico, ha dejado de ser un nicho digital para instalarse en la vida real. En la Ciudad de México, esta tendencia se ha vuelto visible y polémica.
EL DEPARTAMENTO
El influencer Carlos Name visitó el hogar de Pablo, un therian de 42 años originario de Argentina, quien abandonó su vida familiar para vivir plenamente esta identidad. Lo que encontró en su departamento sorprendió a miles en redes sociales:
- Alacena con croquetas: en lugar de alimentos convencionales, guarda comida para perro que consume cuando está caracterizado.
- Cambios de piel: un clóset lleno de disfraces, máscaras y colas de alta gama, incluyendo vestuarios de dálmata.
- Zona de descanso: una jaula acondicionada que utiliza para conectar con su identidad animal.
UNA VIDA DOBLE
Pablo alterna su rutina profesional con largas jornadas dedicadas a ser therian. Según su testimonio, esta práctica le ayuda a manejar el estrés y fortalecer su carácter.
La visita y el video viral han desatado un intenso debate sobre los límites de la identidad, la convivencia social y la normalización de prácticas extremas. Mientras algunos lo ven como una expresión legítima, otros cuestionan la seguridad y el impacto psicológico de este estilo de vida.
La comunidad therian en México se organiza cada vez más. De hecho, convocaron a su primer gran encuentro en la UNAM (Las Islas) el 20 de febrero, buscando visibilidad y reconocimiento dentro de la sociedad.
@carlos_name Pablo acude al veterinario, come croquetas, ladra, se rasca y odia bañarse… ser therian es para el todo un estilo de vida… que lo quiere llevar de tiempo completo #horrortok ♬ Horror song with an eerie music box melody(845045) – ハシマミ