EU hace oficial ruptura con la OMS y cambia el escenario sanitario global

Estados Unidos concretó oficialmente su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) este 22 de enero de 2026, al cumplirse el periodo legal de un año tras la notificación formal enviada por el gobierno estadounidense. La decisión deriva de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en enero de 2025, al inicio de su segundo mandato.

La salida implica la cancelación total de la financiación gubernamental, el retiro del personal asignado y el cese de toda participación en los órganos de decisión del organismo, lo que marca un giro histórico en la cooperación sanitaria internacional y abre un debate sobre el futuro de la gobernanza global en salud.

CONFIRMACIÓN OFICIAL DEL RETIRO

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) confirmó que Estados Unidos dejó de ser miembro activo de la OMS tras cumplir el periodo de aviso requerido por la legislación estadounidense.

Aunque el país mantiene una deuda estimada entre 260 y 278 millones de dólares en cuotas atrasadas, especialistas consideran improbable su pago, debido a que la OMS no cuenta con mecanismos coercitivos para exigir el cumplimiento financiero a sus Estados miembros.

Marco legal y precedente internacional

La normativa estadounidense establece que la salida de la OMS debe notificarse con al menos un año de anticipación y contempla la liquidación de obligaciones financieras pendientes. Washington cumplió el plazo legal, aunque no realizó el pago total de sus adeudos.

Este caso sienta un precedente inusual en la gobernanza sanitaria internacional y expone las limitaciones legales de los organismos multilaterales frente a las decisiones soberanas de sus miembros.

IMPACTO INMEDIATO EN LA OMS

La salida de Estados Unidos implica:

  • Cancelación total de los aportes económicos del gobierno estadounidense
  • Retiro de todo el personal y contratistas asignados a la OMS
  • Abandono de comités técnicos, grupos científicos y órganos de gobierno

Estados Unidos era el mayor donante individual del organismo, por lo que su ausencia afecta directamente programas de vigilancia epidemiológica, prevención de enfermedades y respuesta a emergencias sanitarias.

Argumentos del gobierno estadounidense

El HHS justificó la decisión señalando presuntas fallas de la OMS durante la pandemia de COVID-19, entre ellas:

  • Retraso en la declaración de la emergencia sanitaria global
  • Evaluación inicial favorable a la respuesta de China
  • Demora en reconocer la transmisión aérea y asintomática del virus

Según el gobierno estadounidense, estas deficiencias comprometieron la protección de la salud pública tanto a nivel nacional como global.

NUEVO MODELO DE COOPERACIÓN SANITARIA

La administración estadounidense aseguró que mantendrá su liderazgo sanitario internacional a través de acuerdos bilaterales, cooperación directa con otros países y el fortalecimiento del Centro de Salud Global de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Sin embargo, expertos advierten que este enfoque fragmentado podría debilitar la detección temprana de pandemias y limitar el intercambio rápido de información crítica.

Especialistas en salud pública como Lawrence Gostin y Ronald Nahass señalaron que la salida de Estados Unidos de la OMS reduce la preparación ante futuras crisis sanitarias y debilita la seguridad nacional e internacional.

En paralelo, la OMS enfrenta nuevos desafíos sanitarios, como el aumento de casos de sarampión en México, donde autoridades han alertado sobre la baja cobertura de vacunación infantil.

El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó la decisión estadounidense como “una pérdida para todos” y adelantó que el tema será abordado en próximas reuniones del organismo.