Gobierno de Venezuela responde al papa León XIV y niega que el país sea un Estado ligado al narcotráfico

El papa León XIV, de origen estadounidense y nacionalidad peruana, se refirió recientemente a la crisis que atraviesa Venezuela. En su mensaje, señaló que el narcotráfico es una de las principales causas de la situación del país, calificándolo como una “lacra para la humanidad”. Además, recordó que este fenómeno no es exclusivo de Venezuela, sino un problema global que requiere cooperación internacional. En su intervención también mencionó la canonización de los dos primeros santos venezolanos, José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles, como un signo de esperanza para los fieles.

RESPUESTAS DEL GOBIERNO VENEZOLANO

El canciller Yván Gil respondió a estas declaraciones a través de Telegram, afirmando que Venezuela no es ni ha sido un Estado ligado al narcotráfico. Según Gil, esa narrativa ha sido desmentida por los hechos y forma parte de una estrategia para desacreditar al país. Aunque expresó respeto hacia el papa, defendió que Venezuela trabaja por su soberanía con dignidad y estabilidad institucional, y que el pueblo venezolano, profundamente católico, sigue rezando por la paz y apoyando al gobierno.

CRÍTICAS HACIA ESTADOS UNIDOS

En su mensaje, Gil vinculó las acusaciones al contexto de una operación estadounidense reciente, que calificó como ilegítima e ilegal. Según el canciller, esta operación dejó más de un centenar de muertos y formaba parte de un plan para controlar los recursos petroleros de Venezuela. Incluso afirmó que incluyó el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, lo que consideró una grave violación al derecho internacional.

INVITACIÓN AL PAPA LEÓN XIV

El canciller extendió una invitación directa al papa para visitar Venezuela. Lo llamó a acompañar a los fieles desde “la verdad” y a defender la soberanía y la dignidad de los pueblos, en coherencia con los valores cristianos de justicia, paz y fraternidad. Con este gesto, buscó mostrar apertura y reforzar la identidad católica del pueblo venezolano.

Este episodio refleja la distancia entre la visión del Vaticano y la del gobierno venezolano. Mientras el papa León XIV identifica al narcotráfico como raíz de la crisis, el gobierno rechaza esa interpretación y la vincula a intereses externos, especialmente de Estados Unidos. En términos simbólicos, el choque de narrativas pone en evidencia cómo la crisis venezolana se debate entre explicaciones religiosas, políticas y geopolíticas, cada una con su propia carga de legitimidad y poder.