Muere niña por picadura de alacrán; hospital se quedó sin antídoto

Una niña de 12 años murió en Guerrero tras ser picada por un alacrán, un caso que ha reavivado la preocupación por la falta de medicamentos y antídotos esenciales en zonas rurales del país.

El lamentable hecho ocurrió en una comunidad donde el centro de salud al que acudió no contaba con el suero antialacránico necesario para contrarrestar el veneno, lo que impidió que se le brindara el tratamiento oportuno que podría haber salvado su vida.

Autoridades investigan situación

Este caso fue expuesto durante una conferencia matutina por un reportero indígena originario de Copalillo, Guerrero, quien señaló que la ausencia del antídoto y de atención médica adecuada reflejan las graves carencias de infraestructura y servicios de salud en comunidades marginadas. Según testimonios, en el centro médico local no había suero y el personal generalmente deja de atender después de las cinco de la tarde, además de que no hay servicio los fines de semana.

Guerrero, de hecho, es uno de los estados con mayor número de picaduras de alacrán en México, situándose entre los primeros lugares en incidencia de estos accidentes, que suelen ocurrir en hogares y zonas agrícolas al manipular leña o habitar viviendas con grietas y zonas propicias para la presencia de estos arácnidos. A nivel nacional se estiman más de 1.2 millones de casos de picaduras anuales, con alrededor de 3 250 muertes, según datos de vigilancia epidemiológica.

No es la primera vez que la falta de antivenenos tiene consecuencias fatales: el año pasado una niña de cinco años falleció en Hermosillo, Sonora, por una situación similar.

El gobierno federal, representado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que existe suero antialacránico en inventario y que se revisará el caso para garantizar que llegue a las comunidades donde se necesita a través de las “Rutas de la Salud” del IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud.