Encuentro en Flatwoods: La misteriosa noche del 12 de septiembre de 1952

Una tranquila tarde de otoño en 1952 se transformó en una de las historias más intrigantes del folclore estadounidense cuando un grupo de jóvenes aseguró haber presenciado un objeto inusual caer del cielo y luego encontrarse cara a cara con una criatura desconocida. Lo que comenzó como un simple juego terminó por convertir a Flatwoods en un nombre emblemático dentro de los relatos de fenómenos inexplicables.

La noche del 12 de septiembre de 1952, poco antes de que el sol se ocultara, Edward y Freddie May, junto con su amigo Tommy Hyer, vieron una luz brillante atravesar el cielo nocturno, aparentemente estrellándose en una colina cercana de la zona rural de Flatwoods. Alarmados y curiosos, corrieron a casa para contar lo ocurrido.

Tras escuchar la historia, Kathleen May, madre de los hermanos, reunió al grupo original junto con Neil Nunley, otros niños locales y Eugene “Gene” Lemon, un joven miembro de la Guardia Nacional de 17 años. Juntos se dirigieron al sitio donde supuestamente había aterrizado el objeto.

Al llegar a la cima de una colina, los testigos notaron una luz roja pulsante y una extraña niebla que les irritaba los ojos y la nariz. Algunos relatos mencionan además un olor intenso y desagradable en el aire.

EL AVISTAMIENTO DE LA CRIATURA

Fue en ese momento cuando Lemon apuntó su linterna hacia un roble cercano y, según los presentes, allí apareció una figura humanoide gigantesca. Los testigos describieron a la criatura con un cuerpo oscuro o verde, una cabeza redonda y roja rodeada por una forma puntiaguda, y ojos que parecían emitir un brillo inusual.

El ser habría emitido un sonido chillón o un silbido, moviéndose hacia el grupo antes de girar bruscamente y desaparecer en dirección a la misteriosa luz roja. El pánico se apoderó de todos, quienes huyeron despavoridos del lugar.

Secuelas del encuentro y reacciones médicas

No todo terminó con la huida. Algunos miembros del grupo comenzaron a experimentar síntomas físicos tras el encuentro, como irritación nasal, hinchazón de garganta e incluso vómitos y convulsiones, especialmente en el caso de Gene Lemon. Un médico que atendió a algunos de los afectados comparó los síntomas con los observados en personas expuestas al gas mostaza, aunque no se confirmó ninguna causa química específica.

DEL INCIDENTE AL FOLCLORE

La experiencia de los testigos fue reportada por los medios y, con el tiempo, se transformó en una leyenda local conocida como el “Monstruo de Flatwoods,” también llamado “Monstruo Verde” o “Fantasma de Flatwoods”. Algunos turistas visitan hoy el Condado de Braxton atraídos por esta historia, que ha sido objeto de debates entre creyentes, escépticos e historiadores regionales.

Mientras que las explicaciones científicas sugieren que la luz en el cielo pudo haber sido un meteoro y que la criatura podría haber sido una lechuza confundida entre sombras y nervios, el relato original ha perdurado como uno de los encuentros más fascinantes del período de avistamientos UFO de mediados del siglo XX.