Edgar Díaz, conductor de transporte urbano en Monterrey, se hizo popular por decorar su camión en cada festividad. Durante 24 años de servicio alegró a los pasajeros con ambientaciones temáticas y disfraces.
LAS DECORACIONES
En Navidad se vestía de Santa Claus y repartía piñatas y dulces; en el Día del Niño se caracterizaba como Woody o Superman y regalaba pelotas; en Halloween ambientaba con globos y se disfrazaba de “La Monja”; en las fiestas patrias adornaba con banderas y música mexicana. Cada preparación le tomaba entre 8 y 10 horas de trabajo personal.
EL DESPIDO
Tras más de dos décadas de servicio, Edgar fue despedido de la línea de transporte en la que trabajaba. Confesó sentirse triste porque hubiera querido continuar con esta tradición que se había convertido en parte de la rutina de los pasajeros.
Después del despido, decidió no regresar al transporte urbano y ahora se dedica a trabajar como taxista, con lo que busca solventar los gastos de su familia.
IMPACTO SOCIAL
El caso generó conversación en redes sociales, pues muestra cómo una iniciativa personal que aportaba alegría y sentido comunitario terminó truncada, dejando a los usuarios sin esas celebraciones que se habían vuelto parte de su día a día.