En 2023, Dorismar se sometió a una cirugía estética en México para corregir una pequeña asimetría en su tabique nasal. El procedimiento, realizado como parte de una colaboración con una clínica, no salió como esperaba y derivó en complicaciones médicas.
LAS COMPLICACIONES
- Tras la primera intervención, buscó soluciones con el mismo médico, pero los resultados empeoraron.
- Se le colocó un implante artificial sin su consentimiento, lo que provocó infecciones y el colapso de su tabique nasal.
- Pasó por una segunda y tercera cirugía, que no lograron corregir el daño.
- Sufrió necrosis en la piel del dorso nasal, rechazo de prótesis, infecciones y cicatrices irreversibles.

LAS BÚSQUEDAS DE AYUDA
Ante el deterioro de su salud física y emocional, Dorismar viajó a Bogotá, Colombia, donde fue atendida por el especialista en rinoplastia Dr. Froilán Páez. Él realizó una cirugía reconstructiva compleja, utilizando injertos y técnicas avanzadas para reparar las secuelas de las operaciones previas.
IMPACTO PERSONAL
La actriz confesó haber atravesado episodios de depresión y angustia, pues su imagen es un pilar fundamental en su carrera. El proceso de reconstrucción no solo fue físico, sino también emocional, y ella agradeció públicamente al médico por devolverle esperanza.
Este caso convierte la cirugía estética —un procedimiento asociado con belleza y perfección— en un escenario de vulnerabilidad y duelo público, donde la exposición de las cicatrices se transforma en un acto de valentía y memoria colectiva. Dorismar resignifica su experiencia como advertencia sobre los riesgos de la industria estética y como símbolo de resiliencia.
