El animador infantil Roger Gallego Rodríguez, conocido como el payasito “Tuki Tuki”, fue asesinado a balazos en la urbanización Los Girasoles de Huaycán, Lima, cuando llegaba a una presentación tras recibir una invitación de último momento.
LA EMBOSCADA
Al llegar al domicilio, los supuestos organizadores no salieron a recibirlo. Minutos después, dos personas en motocicleta abrieron fuego contra él y su grupo, hiriendo también a tres acompañantes, entre ellos un DJ y un camarógrafo.
ANTECEDENTES DE AMENAZAS
Familiares señalaron que el artista había recibido amenazas desde hace dos años, cuando extorsionadores exigieron dinero y dispararon contra su casa. Esto lo obligó a mudarse temporalmente, aunque las intimidaciones continuaron.
Testigo declara sobre asesinato de Payasito “Tuki Tuki” a quien extorsionadores pedían S/50 mil hace 2 meses. Otro asesinato en el régimen de Keiko-Jerí, pero el congreso no pide renuncia de #JeriViolador ni de su ministro como antes con Castillo
Miserables hipócritas y sicarios https://t.co/sg1e51ra6l pic.twitter.com/p8BTxquMC8— Mireya CH (@mirecarhuas) December 12, 2025
INVESTIGACIÓN POLICIAL
La Policía Nacional incautó el teléfono de la víctima y revisa cámaras de seguridad para identificar a los responsables. No se descarta que el crimen esté vinculado a un ajuste de cuentas por extorsiones previas, un delito en aumento en Lima.
CONTEXTO DE INSEGURIDAD
Las denuncias por extorsión en la capital crecieron más de 30% en 2025, lo que llevó al gobierno a declarar un estado de emergencia con apoyo de las fuerzas armadas para enfrentar la ola criminal.
El asesinato convierte un acto de entretenimiento —la llegada de un payaso para animar un espectáculo— en un ritual de violencia pública, donde la figura del artista infantil se transforma en emblema de la vulnerabilidad ciudadana frente al crimen organizado.