Europa enfrenta crisis por gripe A H3N2

Europa enfrenta un brote invernal de gripe A H3N2 impulsado por la variante K, que está provocando un aumento extraordinario en los casos y ejerciendo una fuerte presión sobre los sistemas de salud de varios países.

La temporada gripal ha comenzado unas semanas antes de lo habitual, con cifras de hospitalizaciones y consultas médicas notablemente más altas que en años anteriores, especialmente en Reino Unido, España, Alemania, Francia e Italia.

La variante K del H3N2 es un subtipo del virus de la influenza que ha adquirido varias mutaciones en su proteína de hemaglutinina, lo que le permite evadir en mayor medida la inmunidad preexistente, ya sea por infecciones previas o por vacunación. Esto ha resultado en una propagación más rápida y una menor eficacia del componente actual de la vacuna antigripal para evitar los contagios, aunque sigue ofreciendo protección importante contra formas graves de la enfermedad.

Reino Unido se ha convertido en uno de los puntos más críticos del brote, con miles de hospitalizaciones y hospitales al límite de su capacidad. Las autoridades han retomado recomendaciones como el uso de cubrebocas en centros de salud y protocolos de higiene reforzada en escuelas y espacios públicos para contener la transmisión.

La combinación de un inicio temprano de la temporada, la circulación simultánea de otros virus respiratorios (como RSV y SARS-CoV-2) y la alta contagiosidad de la variante K ha agravado la situación clínica y logística. Los síntomas predominantes reportados son fiebre alta de aparición súbita, tos seca, dolor muscular y cansancio extremo, con grupos de mayor riesgo como adultos mayores, menores de cinco años y personas con condiciones crónicas experimentando los impactos más severos.

Ante este panorama, los especialistas insisten en vacunarse, mantener buenas prácticas de higiene, usar mascarilla si se presentan síntomas y buscar atención médica temprana para reducir complicaciones y frenar la transmisión en la comunidad.