Las redes sociales volvieron a encenderse luego de que se difundiera un video en el que una mujer reclama airadamente a un repartidor de una app de comida porque, según ella, no le entregó su pedido “en las manos”.
La escena rápidamente se volvió tema de conversación y desató cientos de comentarios entre los usuarios, principalmente en Twitter.
¿Qué pasó?
En la grabación, la mujer insiste repetidamente en que el repartidor debía descender por completo de la motocicleta y darle el paquete directamente. “¿Me puede entregar mi comida?”, exige en varias ocasiones, al tiempo que acusa que en otras ocasiones “le han robado” pedidos cuando no se los dan personalmente. Para ella, ese gesto forma parte indispensable del servicio.
El repartidor, por su parte, mantiene una postura firme y le solicita el código de entrega, explicando que es un paso obligatorio para completar el pedido. “Son solo dos pasos”, se le escucha decir mientras sostiene la bolsa que contiene los alimentos. En un momento, la situación escala cuando la mujer le reclama que “avienta” la comida y lo llama “viejo grosero”, lo que intensifica el intercambio.
Aquí, el momento:
Uber Eats :
Por esta floja que no quiso dar 2 pasos para recibir su comida.«Es tu trabajo, no el mío; bájate y entrégame».
️
El repartidor se la aventó.
#TioTendencias #Uber #GeneraciónZ pic.twitter.com/9FTz1ry0fK— Porque es tendencia en México (@XQestendenciaMX) November 21, 2025
Debate en redes
Aunque no se especifica en qué ciudad ocurrió el incidente, el video ya supera cientos de miles de reproducciones y se ha convertido en uno de los clips más comentados del día.
Las reacciones del público han sido variadas. Muchos usuarios señalaron que la discusión era innecesaria y que la mujer exageró la situación, mientras que otros mencionaron que, en la práctica, lo más común es que los repartidores entreguen el pedido de la forma más rápida posible para cumplir con sus tiempos. Algunos internautas también destacaron que exigir protocolos adicionales puede retrasar otras entregas y generar fricciones innecesarias.