Casi dos decenas de detenidos en protesta de líderes religiosos ante el ICE en Chicago

El 14 de noviembre de 2025, líderes religiosos de distintas congregaciones se manifestaron frente a una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Broadview, Chicago. La movilización fue convocada como un acto de resistencia moral y comunitaria contra las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump, que desde septiembre intensificó las operaciones de ICE en la ciudad. Chicago, considerada un bastión demócrata, ha limitado su cooperación con las fuerzas federales de inmigración, lo que ha generado un ambiente de tensión constante entre autoridades y manifestantes.

DETENCIONES Y REPRESIÓN POLICIAL

La protesta terminó con casi dos decenas de detenidos, entre ellos el pastor Michael Woolf, de la Iglesia Lake Street en Evanston. La policía estatal y el sheriff del condado de Cook reportaron el uso de gases lacrimógenos, rondas menos letales, granadas de estruendo y bolas de pimienta para dispersar a los participantes. Estas tácticas de control de multitudes han sido cuestionadas en Chicago, ya que un juez federal había ordenado en octubre limitar el uso de gas lacrimógeno sin advertencia previa, lo que pone en entredicho la actuación de las fuerzas de seguridad durante la protesta.

CONTEXTO LEGAL Y MIGRATORIO

El mismo día de la protesta, un juez federal ordenó la liberación de 13 inmigrantes detenidos por ICE en la zona de Chicago, al considerar que la agencia había violado un acuerdo legal firmado en 2022. Dicho acuerdo establece límites claros a las detenciones sin orden judicial y prohíbe el uso de retenes de tráfico como pretexto para arrestar migrantes. La decisión judicial refuerza las críticas hacia ICE y evidencia la tensión entre las políticas federales y las disposiciones legales que buscan proteger los derechos de las comunidades migrantes.

TENSIONES POLÍTICAS EN CHICAGO

La ciudad de Chicago ha sido escenario de múltiples enfrentamientos entre autoridades federales y locales debido a su política de “ciudad santuario”. La protesta de líderes religiosos se inscribe en este contexto de resistencia, donde figuras espirituales y comunitarias se colocan en primera línea para denunciar lo que consideran prácticas injustas y violatorias de derechos humanos. La presencia de líderes religiosos detenidos refuerza la narrativa de confrontación entre valores humanitarios y el aparato de seguridad federal.