Olivia Rodrigo denunció públicamente al gobierno de EE.UU. por usar su canción “All-American Bitch” en un video oficial que promovía la autodeportación de migrantes, calificando el uso como “propaganda racista y de odio”.
LA MÚSICA CONVERTIDA EN DIPOSITIVO POLÍTICO
La cantante Olivia Rodrigo expresó su indignación luego de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU. utilizara su canción “All-American Bitch” en un video institucional que promovía la autodeportación de migrantes indocumentados. El clip, publicado en la cuenta oficial de Instagram del DHS, mostraba dos escenarios:
Primero, imágenes de arrestos violentos por parte de agentes del ICE.
Después, escenas de migrantes “optando” por regresar voluntariamente a sus países, con la parte suave de la canción como fondo.
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EL MENSAJE QUE DETONÓ LA REACCIÓN
El video incluía frases como: “¡Márchese ahora mismo y autodepórtese usando la aplicación CBP Home! Si no lo hace, afrontará las consecuencias.” Este montaje provocó una ola de críticas en redes sociales, donde usuarios lo calificaron como “diabólico” y “manipulador”.
RODRIGO RESPONDE: “NO USEN MIS CANCIONES PARA DIFUNDIR ODIO”
La artista, de 22 años, respondió con un mensaje contundente:
“Don’t ever use my songs to promote your racist, hateful propaganda.” El comentario fue eliminado poco después, aunque no está claro si fue decisión de Rodrigo o del propio DHS.
Este episodio revela cómo la cultura pop puede ser instrumentalizada como dispositivo simbólico en narrativas institucionales, y cómo los artistas reaccionan para proteger el sentido de sus obras. Rodrigo convierte su denuncia en un gesto de resistencia pública, reafirmando que la música no debe ser usada para justificar políticas de exclusión.