Los mariachis fueron contratados para amenizar una fiesta familiar en la alcaldía Iztapalapa. Al concluir su presentación, los anfitriones los retuvieron contra su voluntad, los agredieron físicamente y posteriormente los abandonaron en Tlalpan.
LESIONES GRAVES: QUEMADURAS GOLPES
Dos de los músicos, de 35 y 31 años, presentaban quemaduras en el 80% y 25% de su cuerpo, respectivamente. Los otros cuatro tenían múltiples golpes. Todos fueron trasladados a hospitales para recibir atención médica urgente.
CÁMARAS DE VIGILANCIA Y CAPTURA DE LOS AGRESORES
Gracias a las cámaras de videovigilancia, las autoridades lograron localizar la camioneta utilizada en el secuestro. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) detuvo a cinco personas en la alcaldía Iztacalco, quienes fueron puestas a disposición del Ministerio Público.
MÚSICOS COMO VÍCTIMAS, FIESTA COMO DISPOSITIVO DE VIOLENCIA
Este caso puede leerse como una ruptura del pacto simbólico entre arte y celebración. Los mariachis, tradicionalmente asociados con alegría y ritual comunitario, fueron convertidos en víctimas dentro de un espacio que debía ser festivo. La fiesta se transforma en dispositivo de agresión, y el cuerpo del músico en territorio de violencia.