El cierre del Gobierno federal de los Estados Unidos, que ya cumple 26 días, está provocando una severa crisis operativa en el tráfico aéreo del país, con amplios efectos en aeropuertos clave como el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) y el Aeropuerto Internacional Newark-Liberty (EWR).
Según lo declarado por el secretario de Transporte, Sean Duffy, los controladores aéreos han emitido hasta 22 alertas de personal en un solo día, una cifra “de las más altas” registradas hasta ahora. Este desgaste del personal se debe al miedo a que no reciban sus salarios si el cierre persiste hasta el próximo martes.
El caos apenas comienza
En LAX, la Administración Federal de Aviación (FAA) suspendió temporalmente operaciones, lo que generó demoras promedio de una hora y cuarenta minutos. En Newark-Liberty, se reportaron demoras superiores a 80 minutos hasta entrada la madrugada del lunes. Además, en el Aeropuerto Internacional Logan (Boston) una avería en pista provocó más retrasos y problemas de congestión.
Sin acuerdo en el Senado comienza este 1 de octubre el cierre parcial del Gobierno de EEUU afectando a 2 millones de trabajadores federales algunos de los cuales podrían perder definitivamente sus empleos ante recortes presupuéstales pic.twitter.com/eSYg4EVgEW
— Jorge Gestoso (@JorgeGestoso) October 1, 2025
Congresistas demócratas, entre ellos Chris Van Hollen y Angela Alsobrooks, junto con el gobernador de Maryland, Wes Moore, advirtieron que la prolongación del cierre incrementa el riesgo para la seguridad aérea del país. Recordaron que en el cierre de 2019 (35 días) se vivieron interrupciones graves, como el paro temporal del Aeropuerto de La Guardia (Nueva York).
Los expertos señalan que, si no se llega pronto a un acuerdo en Washington, los retrasos en los vuelos continuarán aumentando, el personal clave se fatigará más y la seguridad aérea enfrentará riesgos adicionales.