Venezuela rompe acuerdos energéticos con Trinidad y Tobago

El presidente Nicolás Maduro anunció la suspensión inmediata del acuerdo energético que Venezuela mantenía con Trinidad y Tobago desde 2015. Este pacto permitía la cooperación en la explotación de yacimientos de gas compartidos en la zona fronteriza marítima.

EL DETONANTE: PRESENCIA MILITAR DE EE.UU.

La decisión se tomó horas después de que el buque de guerra estadounidense USS Gravely (DDG-107) atracara en Trinidad y Tobago para realizar ejercicios militares en el marco de operaciones antinarcóticos en el Caribe. Maduro calificó esta acción como una “amenaza directa” a la soberanía venezolana.

PDVSA Y MINISTERIO DE HIDROCARBUROS

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien también encabeza el Ministerio de Hidrocarburos, informó que tanto su despacho como la estatal PDVSA recomendaron al presidente romper el acuerdo. La medida fue presentada como una respuesta a la “hostilidad” del gobierno trinitense y su alineación con Washington.

EL CONTEXTO GEOPOLÍTICO: TENSIÓN REGIONAL Y MIGRACIÓN

La relación bilateral ya venía deteriorándose desde la llegada al poder de la primera ministra Kamla Persad-Bissessar, quien adoptó una postura crítica frente a la migración venezolana y mostró cercanía con Estados Unidos. La presencia militar fue vista como una confirmación de ese giro político. Este episodio puede leerse como un gesto de soberanía energética y ruptura diplomática. El gas, como recurso compartido, se convierte en símbolo de cooperación rota. La presencia del buque activa un dispositivo de confrontación geopolítica, donde la energía deja de ser puente y se convierte en frontera.