El jueves 16 de octubre, dos hombres ingresaron a una vivienda en la colonia Defensores de la República, alcaldía Gustavo A. Madero, y rociaron con gasolina a una mujer de 30 años. Luego le prendieron fuego dentro de su propia casa. El incendio fue de tal magnitud que afectó a otra persona y requirió la intervención urgente de bomberos y Protección Civil.
EL CUERPO COMO CAMPO DE VIOLENCIA EXTREMA
La víctima sufrió quemaduras en el 95% de su cuerpo. Según reportes, el inmueble estaba lleno de objetos y residuos, lo que exacerbó la propagación del fuego. Imágenes difundidas por medios como MVS Noticias muestran la gravedad del ataque, considerado un intento de feminicidio premeditado MVS Noticias.
El fuego se originó dentro de una casa en Norte 1 M y Cuitláhuac. Vecinos relatan que vieron a la mujer salir envuelta en llamas pidiendo ayuda. Bomberos y paramédicos lograron controlar el incendio y auxiliarla mientras era atendida en la calle pic.twitter.com/9LMrpvrz1j
— adn Noticias (@adnnoticiasmx) October 17, 2025
HUIDA Y RASTREO DE LOS AGRESORES
Testigos señalaron que los atacantes huyeron en un taxi hacia un hotel cercano. La policía interceptó el vehículo y entrevistó al conductor, pero hasta el momento no se han reportado detenciones. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ya abrió una investigación, pero la falta de resultados inmediatos ha generado indignación.
FEMINICIDIOS E IMPUNIDAD
Este ataque no es solo un crimen: es un ritual de violencia extrema que expone la vulnerabilidad de las mujeres en espacios que deberían ser seguros. La casa, símbolo de refugio, se convirtió en escenario de tortura. La gasolina como arma, el fuego como sentencia, y la impunidad como telón de fondo.