En Poza Rica, Veracruz, habitantes afectados por las inundaciones del pasado 9 de octubre han comenzado a presentar problemas dermatológicos debido a la exposición prolongada al agua contaminada con lodo y desechos. Vecinos de distintas colonias reportaron ardor, comezón y la aparición de llagas en los pies tras permanecer varios días en contacto con el agua sucia.
El doctor Marcos Aguilar, preocupado por la situación sanitaria, distribuyó pomadas antifúngicas entre sus vecinos y recomendó fabricar botas improvisadas con bolsas de plástico dobles para evitar que el agua contaminada entre en contacto con la piel.
Especialistas han reiterado la importancia de extremar precauciones y evitar el contacto continuo con el agua, pues la humedad constante favorece infecciones por hongos y bacterias.
AFECTACIONES EN VIVIENDAS Y LIMPIEZA INCOMPLETA
En el fraccionamiento Bugambilias, las cuadrillas de limpieza trabajan para retirar el lodo acumulado, aunque la limpieza total aún no se ha completado. Los vecinos reportan que en algunas viviendas el nivel del lodo alcanzó más de la mitad de su altura: hasta 2.5 metros en casas de interés social y entre 3 y 4 metros en las particulares.
Preocupación por enfermedades estomacales
Además de los problemas en la piel, los pobladores manifestaron su preocupación por posibles enfermedades estomacales derivadas de la falta de agua potable.
Algunos han optado por consumir agua embotellada y utilizar utensilios desechables, pero se han registrado casos de niños con fiebre y vómito.
SITUACIÓN SIMILAR EN ÁLAMO
En el municipio vecino de Álamo, las condiciones son parecidas. Los habitantes buscan protegerse de infecciones cutáneas y lamentan no contar con suficientes medicamentos.
Obdulia, vecina de la cabecera municipal, expresó su temor por la falta de recursos para atender la emergencia y la creciente insalubridad del ambiente.
Se instalan carpas médicas para atender a la población
Ante la emergencia sanitaria, llegaron a Poza Rica y Álamo un total de 54 carpas de atención médica, integradas por médicos, enfermeras, promotores de salud, medicamentos y vacunas. Estas unidades tienen como objetivo prevenir brotes de enfermedades infecciosas entre la población afectada.
Con el aumento de las temperaturas y la evaporación del agua contaminada, las autoridades también recomendaron el uso de cubrebocas para evitar respirar el polvo y los malos olores que persisten en la zona.
Con información de Excelsior.