El 26 de septiembre en el Colegio de Bachilleres de Tlaxcala (Cobat), plantel 10, ubicado en Apizaco. Una estudiante atacó con un cúter a su exnovio de 17 años, identificado como Said, presuntamente motivada por la ruptura de su relación sentimental. El ataque fue directo al cuello mientras el joven conversaba con otra compañera, lo que provocó una movilización inmediata de servicios de emergencia y activación de protocolos de seguridad dentro del plantel.
EMERGENCIA INSTITUCIONAL: PROTOCOLO ACTIVADOS Y PADRES ALARMADOS
Tras el ataque, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad establecidos por la institución. Servicios de emergencia acudieron al lugar y se inició una búsqueda para localizar a la agresora. La Dirección General del Cobat informó que mantiene comunicación con la familia del joven y que se le brinda apoyo institucional durante el proceso. La Policía de Investigación lleva a cabo las indagatorias correspondientes, a la espera de emitir un dictamen oficial sobre el estado de salud del estudiante.
“La situación fue atendida con discreción para no entorpecer las investigaciones en curso”, declararon las autoridades.
Padres de familia y estudiantes exigieron mayor atención a la seguridad interna del plantel, cuestionando cómo es posible que se ingrese con objetos cortopunzantes sin control.
RUPTURA EMOCIONAL HE IMPACTO SOCIAL
Este incidente no solo representa un acto de violencia escolar, sino también un gesto cargado de afecto herido, territorialidad emocional y ruptura simbólica. La agresión ocurre en un espacio educativo, lo que convierte el aula en escenario de duelo, conflicto y reputación afectiva. La narrativa se inscribe en una serie de casos recientes que revelan la fragilidad emocional entre adolescentes y la falta de contención institucional.