Lex Ashton, estudiante de 19 años del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Sur, confesó en su ingreso al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que planeaba atacar a seis compañeros el pasado 22 de septiembre. Sin embargo, solo logró herir a uno de ellos, Jesús Israel Hernández, de 16 años, quien perdió la vida. Según su testimonio, la agresión fue motivada por años de bullying y por la influencia de casos similares ocurridos en Estados Unidos.
Previo al ataque, Ashton llenaba foros de internet con mensajes de odio vinculados a la subcultura “incel” (célibes involuntarios). En estas publicaciones anunciaba sus intenciones y utilizaba términos propios de esa comunidad como chads, foids y brocels. En uno de sus mensajes escribió:
“Nunca en mi vida he recibido el amor de una mujer… doy gracias a los ‘brocels’ que me apoyaron con la idea, son lo único que voy a extrañar de este mundo”.

¿QUÉ SIGNIFICA EL LENGUAJE “INCEL”?
- Incel: hombre que se identifica como célibe involuntario.
- Chads: hombres atractivos, seguros y con éxito en el ámbito amoroso.
- Foids: término despectivo para referirse a las mujeres.
- Brocels: mezcla de “bro” e “incel”, usada para describir a la “hermandad” dentro de la comunidad.
Las investigaciones señalan que Ashton participaba en grupos como “Farmacias Curincels”, donde compartía amenazas y mensajes misóginos. Ahí manifestó su intención de agredir a chads y “retribuir” contra las foids, alimentando su resentimiento y aislamiento.
SALUD MENTAL BAJO OBSERVACIÓN
El reporte médico indica que Ashton fue víctima de bullying desde la primaria y que presentaba síntomas depresivos desde enero de 2024. Durante seis meses recibió atención psicológica en la UNAM, sin que esto lograra contener sus ideas homicidas.
Horas antes del ataque, desde su perfil de facebook difundió imágenes del joven encapuchado, con una mascarilla de calavera, sudadera negra con la palabra bloodbath, que se traduce como baño de sangre, y fotografías de cuchillos, gas pimienta y una guadaña. La vestimenta coincide con la que llevaba el atacante en los videos que recorren las redes sociales.
El ataque de Ashton, con la publicación y su aparente deseo de cometer un acto que se hiciera conocido, recuerda a los patrones de agresores en tiroteos escolares de Estados Unidos, donde muchos de los atacantes deciden tomar armas y atacar, motivados por el racismo o el machismo que expresan en diversos foros en línea.