Filtran chat que revela reunión de cantantes colombianos con “comandante” para “hacer negocios”

El caso comienza el 16 de septiembre, cuando los cantantes colombianos B King (Bayron Sánchez) y Regio Clown (Jorge Herrera) fueron reportados como desaparecidos en la Ciudad de México. Ambos habían participado en presentaciones durante las fiestas patrias, lo que los situaba en el centro de una celebración pública. La última vez que se les vio fue en un gimnasio en Polanco, desde donde tomaron un taxi por aplicación hacia el Estado de México. Este desplazamiento marca el tránsito simbólico de lo público a lo privado, del escenario al riesgo.

MENSAJES COMO DISPOSITIVOS EMOCIONALES

Lo más inquietante del caso son las conversaciones filtradas de WhatsApp entre Regio Clown y su pareja. En ellas, el DJ menciona que asistirá a una reunión con varias personas, entre ellas un hombre llamado Mariano y otro identificado como “el Comandante”, conocido por un amigo en común llamado Sergio. La pareja le pide que comparta su ubicación y que evite lugares privados. Él responde con frases que hoy suenan premonitorias: “Me cuidaré mucho”, “No confío en nadie” y “Pero hay que hacer negocios”. La última línea que envía antes de desaparecer es: “Sólo lugares públicos, amor, obvio”. Estos mensajes funcionan como una coreografía emocional que anticipa el peligro, revelando una tensión entre afecto, intuición y exposición.

NARCOMENSAJE COMO CIERRE SIMBÓLICO

Días después de la desaparición, los cuerpos de ambos artistas fueron encontrados en el Estado de México junto a un narcomensaje. Este hallazgo no solo confirma el desenlace trágico, sino que introduce un elemento de teatralidad criminal. El narcomensaje funciona como un acto público de reputación invertida: una forma de marcar territorio, enviar advertencias y dramatizar el castigo. En este contexto, los cuerpos no son solo víctimas, sino símbolos dentro de una narrativa de poder, afecto y reputación.