En San Cristóbal de las Casas, Chiapas, ocurrió un incidente que pudo ser tragedia, pero terminó en milagro. Las intensas lluvias recientes provocaron que subiera considerablemente el nivel de un arroyo, lo que debilitó la estructura de un puente improvisado construido por vecinos como paso provisional hacia sus destinos cotidianos.
Una cámara de seguridad captó el momento exacto en el que un joven caminaba por ese puente hacia su trabajo. Justo segundos antes de que el puente colapsara por completo, el joven se percató del inminente derrumbe, detuvo su caminata, y logró alertar a un vehículo que venía caminando detrás de él para que se detuviera. Gracias a su rápida reacción, evitó caer al socavón generado por el desmoronamiento del puente.
El puente no resistió la crecida del arroyo y cedió bajo el peso del agua y la presión acumulada, lo que dejó al descubierto la fragilidad de estas infraestructuras improvisadas frente a fenómenos naturales. Afortunadamente, nadie resultó herido, pues la alerta del joven permitió que tanto él como el vehículo que se aproximaba evitasen el peligro.
Este suceso destaca la vulnerabilidad que tienen comunidades de esta región ante lluvias intensas y cambios climáticos, pero también muestra la importancia de la prevención y de que la población esté atenta ante señales de peligro.