El jueves, agentes federales realizaron una redada masiva en el sitio de fabricación de Hyundai en Georgia, Estados Unidos, deteniendo a 475 personas, en su mayoría ciudadanos surcoreanos. Este sitio, valorado en 7,600 millones de dólares, ha sido presentado por el gobernador Brian Kemp como el mayor proyecto económico en la historia del estado.
La planta, ubicada a unos 40 kilómetros de Savannah, representa no solo una inversión industrial, sino también un gesto reputacional entre Corea del Sur y Estados Unidos. La redada fue descrita por Steven Schrank, agente principal de Investigaciones de Seguridad Nacional, como “la mayor operación policial en un solo sitio” en dos décadas. La operación se centró en una planta adyacente aún en construcción, donde Hyundai se ha asociado con LG Energy Solution para fabricar baterías para vehículos eléctricos. Aunque la planta principal sigue operando, la redada expuso una red de contratistas y subcontratistas que, según documentos judiciales, contrataron a “cientos de extranjeros ilegales”, sin que la fiscalía federal pudiera identificar con claridad quién fue responsable directo de esas contrataciones.
MIGRACIÓN INVISIBLE Y SIMULACIÓN LABORAL
Entre los detenidos hay personas que ingresaron legalmente bajo el programa de exención de visa, que permite estancias de hasta 90 días por turismo o negocios, pero no autoriza el trabajo. Otros tenían visas vencidas o cruzaron la frontera sin autorización. Algunos trabajaban directamente para el fabricante de baterías, otros para contratistas en el sitio. El abogado Charles Kuck, que representa a dos detenidos, señaló que sus clientes habían llegado recientemente desde Corea del Sur y planeaban regresar pronto, lo que sugiere que el trabajo era temporal y posiblemente informal.
ICE Atlanta Special Agent in Charge Steven N. Schrank details the planning that went into an ICE worksite enforcement operation that resulted in 475 illegal alien arrests in Savannah, GA.
The U.S. wholeheartedly welcomes all businesses wishing to invest in the United States,… pic.twitter.com/u5BBiSxua3
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) September 5, 2025
La redada no fue improvisada: se trató de una investigación penal de varios meses, con entrevistas, recopilación de documentos y evidencia presentada ante un tribunal para obtener la orden de registro. Los agentes buscaron registros de empleo, nóminas, cuentas bancarias, documentos migratorios, tarjetas de tiempo, fotos y videos de trabajadores, así como información sobre la propiedad y gestión de empresas contratistas.
DIPLOMACIA HERIDA Y REPUTACIÓN TRANSNACIONAL
El gobierno de Corea del Sur reaccionó con “preocupación y pesar”, destacando que los derechos de sus ciudadanos no deben ser infringidos injustamente. En 2024, solo 46 surcoreanos fueron deportados, lo que hace que esta redada sea excepcional. El Ministerio de Relaciones Exteriores envió diplomáticos desde Washington y Atlanta, y planea formar un equipo de respuesta en el sitio.