Centro Histórico, zona de riesgo para quien no tiene escrituras

 Este miércoles, autoridades de la Ciudad de México, acompañadas por un notario público y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), ejecutaron el desalojo de un inmueble que llevaba años en litigio. Según la investigación, las familias que habitaban el edificio no pagaban renta desde hace tiempo, lo que llevó a un juez a ordenar la restitución del predio a los propietarios originales.

Aunque el operativo se realizó sin violencia, los habitantes —en su mayoría adultos mayores— bloquearon el Eje Central en protesta, denunciando que no fueron notificados formalmente y que no se les presentaron documentos durante la diligencia. Alrededor de diez familias resultaron afectadas y permanecen en la calle, resguardando sus pertenencias.

LEGALIDAD VS. LEGITIMIDAD: ¿QUIÉN TIENE DERECHO A QUEDARSE?

La nota plantea un dilema clásico en contextos urbanos: el conflicto entre la propiedad legal y la ocupación legítima. Si bien el proceso judicial favoreció a los dueños originales, los ocupantes alegan falta de transparencia y desinformación. Este tipo de casos revela cómo la justicia formal puede entrar en tensión con la justicia social, especialmente cuando se trata de personas vulnerables que han habitado un espacio por años.

MEMORIA URBANA Y DESPLAZAMIENTOS SILENCIOSO

Más allá del litigio, el desalojo toca fibras profundas de la memoria urbana. El Centro Histórico ha sido escenario de múltiples desalojos que, aunque legales, borran historias de arraigo, comunidad y resistencia. La protesta de los habitantes no solo exige un lugar físico: también reclama reconocimiento, dignidad y visibilidad.