Un funcionario de la Comisaría de Seguridad Pública de Guadalajara fue detenido la madrugada del miércoles 27 de agosto, luego de que circulara en estado de ebriedad por calles de la ciudad, ignorando semáforos y manejando a exceso de velocidad. El incidente comenzó en el cruce de Avenida Américas y Manuel Acuña, cuando agentes de la Policía Vial detectaron que el vehículo se desplazaba en zigzag. Tras marcarle el alto, el conductor aceleró, lo que derivó en una persecución por varias avenidas hasta lograr su detención.
Al ser interceptado, el hombre se identificó como trabajador de la Comisaría de Guadalajara e intentó intimidar a los oficiales con frases como “ahorita vas a ver quién soy”, además de insultos y exigencias de que no lo tocaran. El comportamiento fue grabado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, donde fue bautizado como el “Lord qué te importa, no me toques”.
PRUEBAS DE ALCOHOL Y SANCIONES
Tras aplicarle la prueba de alcoholemia, el resultado fue positivo, por lo que fue remitido al Centro Único de Retención Vial por Alcoholimetría (CURVA) y su vehículo enviado al corralón.
Horas más tarde, la Policía de Guadalajara emitió un comunicado en el que aseguró que inició un procedimiento administrativo para dar de baja al empleado.
“La Comisaría no permitirá este tipo de conductas que lastiman los valores de nuestra institución”, señaló la dependencia, al recalcar que no se tolerarán abusos de autoridad ni intentos de influencias.
MULTAS POR CONDUCIR EN ESTADO DE EBRIEDAD
De acuerdo con la Ley de Movilidad, Seguridad Vial y Transporte de Jalisco, manejar bajo los efectos del alcohol implica multas de entre 16 mil 900 y 22 mil pesos cuando la concentración es de 50 a 80 miligramos por cada 100 mililitros de sangre.
Si la cifra supera los 80 miligramos, el conductor puede ser arrestado entre 12 y 36 horas, dependiendo del nivel de intoxicación.