El encuentro de vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Independiente de Avellaneda y la Universidad de Chile terminó en tragedia. El partido, que marchaba 1-1 en el Estadio Libertadores de América, fue suspendido luego de que estallaran fuertes disturbios en las gradas.
Desde la primera parte ya se registraban tensiones cuando aficionados chilenos lanzaron proyectiles hacia la zona de la barra de los “Diablos Rojos”. Aunque en un inicio la situación no pasó a mayores, la violencia escaló en el segundo tiempo. Una detonación en la tribuna llevó al árbitro a detener el encuentro mientras los jugadores corrían hacia los vestidores.
ESCENAS DRAMÁTICAS Y VIOLENCIA EXTREMA
Imágenes difundidas en redes sociales muestran el caos vivido en Avellaneda. Un aficionado de la U de Chile se lanzó al vacío, mientras que otros fueron trasladados en estado grave a hospitales cercanos. Reportes iniciales hablaban de un muerto, pero horas más tarde se confirmó que fueron tres las víctimas fatales. Otro hincha permanece en estado crítico y decenas más resultaron heridos.
Videos que circulan en internet exhiben cómo hinchas de Independiente despojaron de su ropa a seguidores de la U de Chile. Posteriormente, prendas de los aficionados chilenos fueron colgadas en la tribuna local a modo de burla, hecho que generó indignación en la opinión pública.
Una noche de barbarie, caos y sangre enlutaron lo que debería haber sido un simple partido de fútbol.
En Avellaneda, en el Libertadores de América, se enfrentaron Independiente vs U. de Chile.
Un resumen en imágenes de lo que fue una noche terrorífica.
(Imágenes sensibles) pic.twitter.com/9JgUTKqT97
— Gabriel Castro (@GabrielCastroOK) August 21, 2025
PERIODISTAS Y AFICIONADOS ATRAPADOS EN EL ESTADIO
La violencia también alcanzó a la prensa. Varios periodistas chilenos denunciaron haber quedado atrapados dentro del estadio sin resguardo policial, mientras cientos de hinchas bajaban al campo de juego. Paralelamente, un sector de la afición visitante fue custodiado por la policía y al menos 90 personas fueron detenidas, tres de ellas en estado grave.
Hasta el cierre de esta edición, la CONMEBOL únicamente informó sobre la suspensión del encuentro por falta de garantías de seguridad. No se ha pronunciado sobre los hechos de violencia, los detenidos ni las escenas de humillación a los aficionados chilenos.
Balance trágico
El último informe oficial confirmó la muerte de tres personas y un herido de gravedad con pronóstico reservado. Los incidentes dejan además un número significativo de lesionados atendidos en distintos hospitales de Avellaneda, al sur de Buenos Aires, en lo que ya se considera uno de los episodios más violentos en la historia reciente del fútbol sudamericano.